Los profesionales de MOTIVAMAS basados en su experiencia, han constatado que la mayor dificultad que presenta un niño es su “baja autoestima”. Este será el punto de partida de MOTIVAMAS, con la finalidad que lo largo de la vida, el niño o niña se convierta en un adulto autónomo y seguro.
Nuestro programa ha tomado contenidos teóricos y prácticos de distintos modelos teóricos, uno de ellos es Gestión por Competencias. Se han definido cuales son las competencias que tienen un mayor impacto en el desarrollo del niño, siendo la de mayor relevancia la Autoestima, por tanto esta se ha definido conceptualmente para su comprensión y en función de conductas observables para facilitar su desarrollo y evaluación.
I. Competencia: Autoestima
Definición:
Hace referencia al grado de satisfacción que el niño siente respecto a ser merecedor y competente para afrontar activa y positivamente los desafíos cotidianos de su vida.
Este sentimiento se basa en la experiencia y el conocimiento real de sus posibilidades, fortalezas y debilidades.
Alta Autoestima:
El niño se siente capaz y merecedor como persona (no para algo en particular) de ser feliz, lo que se traduce en un niño que disfruta estando con su familia, se plantea desafíos, le gusta aprender, se divierte con amigos.
Regular Autoestima:
El niño fluctúa entre sentirse capaz e incapaz, acertado y equivocado como persona (no para algo en particular) para ser feliz, lo que se traduce en comportamientos ambiguos, incoherentes o inestables en su rendimiento escolar, a ratos se siente bien en familia y en otros la evita; su integración con los grupos de pares se observa exagerada o inestable.
Baja Autoestima:
El niño se siente poco capaz y por tanto no merecedor como persona (no para algo en particular) de ser feliz, lo que se traduce en un bajo interés por su desarrollo y crecimiento en todas las áreas, colegio y familia. Se dedica exclusivamente a actividades que lo distraigan de tomar conciencia de su vida, como el computador y los amigos.
Componentes:
Autoconcepto: es la imagen que el niño tiene de sí mismo, es lo que reconoce de sus rasgos de personalidad, de lo que quiere y quiere hacer. Esta información puede ser sólida y fundamentada procedente de una reflexión continua o voluble sin sustento donde no está presente la autocrítica ni la reflexión.
Autoeficacia o autodirección:
Es el elemento observable, es la conducta que realiza el niño. No basta con que se conozca y se quiera, es necesario que actúe coherentemente: que piense –actúe - sienta en forma positiva.
Condiciones para una adecuada autoestima:
La primera condición es que el niño se conozca, que explicite como se ve hoy y defina como le gustaría ser.
La segunda condición es que se evalúe correctamente y se acepte tal como es, y que actúe con una autonomía independiente de la valoración de los demás. Que tal grado de seguridad que no se deje llevar por el grupo de pares u otros.
Estrategias:
1. Técnicas de la Psicoterapia Experiencial como el Reflejo Simple , el Reflefo de
Eludición y la Focalización dirigidas a que el niño:
- Reconozca los propios sentimientos y sus significados
- Mejore la comunicación consigo mismo y con los demás
- Se relacione con sus dificultades y se responsabilice de ellas
2. Técnicas de Programación Neuro-Lingüística como el Anclaje, Metáforas,
Re-encuadre, Mapas Mentales dirigidas a que el niño:
- Se oriente hacia los resultados mostrándole que no existen los fracasos sino resultados no deseados favoreciendo aprender del error
- Se oriente al aprendizaje ya que toda conducta es posible de aprender
- Se vuelva más empático favoreciendo la relación consigo mismo y con los demás
- Aprenda a replicar los recursos de una experiencia exitosa así fortalecer el auto-concepto
- Transforme estados limitantes en estados potenciadores
- Potencie su creatividad fortaleciendo la autoestima